Ortopedia de los Maxilares
La ortopedia de los maxilares está indicada únicamente en pacientes en crecimiento. Cuando el desarrollo entre ambos maxilares no es armónico, es importante intervenir para corregir el problema existente, evitar su empeoramiento y, en muchos casos, reducir posteriormente los tiempos de tratamiento con brackets si fueran necesarios.
¿Cuándo está indicada?
Este tipo de tratamiento se aplica en niños y adolescentes en etapa de crecimiento, cuando es posible guiar el desarrollo óseo de manera favorable. El objetivo es actuar de forma temprana sobre alteraciones esqueléticas y funcionales antes de que se consoliden y se conviertan en problemas más complejos.
La ortopedia maxilar no solo busca mejorar la mordida y la función, sino también prevenir que determinadas discrepancias entre maxilar y mandíbula empeoren con el tiempo.
Síndrome de Clase II
Se trata de uno de los problemas más frecuentes en pacientes en crecimiento. Puede deberse a distintas causas:
- Hiperdesarrollo maxilar o maxilar adelantado.
- Hipodesarrollo mandibular, mandíbula retrasada o postero-rotada.
- Origen mixto.
Tratamiento: mientras el paciente está en crecimiento, idealmente antes del estirón puberal, aproximadamente entre los 8 y los 14 años.
Síndrome de Clase III
Este síndrome puede tener varias causas:
- Hipodesarrollo o atrofia del maxilar superior.
- Hiperdesarrollo o hipertrofia mandibular.
- Origen mixto.
Tratamiento: lo más precoz posible, aprovechando al máximo la etapa de crecimiento.
Síndromes verticales
Suelen estar asociados a otros síndromes y también a malos hábitos, como el uso prolongado del chupete o la respiración oral.
Crecimiento vertical excesivo
Puede dar lugar a una mordida abierta. En estos casos, es muy importante retirar la causa lo antes posible. Tratamiento: a partir de los 4-5 años, dependiendo de la severidad y de la causa.
Crecimiento vertical disminuido
Puede producir una mordida profunda, llegando incluso a causar heridas en el paladar por el contacto de los incisivos inferiores o en la zona anterior por los superiores. Tratamiento: dependerá de la severidad, aunque normalmente se inicia a partir de los 8 años.
Sonrisa gingival
Cuando al sonreír se muestra una cantidad excesiva de encía, suele estar asociado a un exceso de crecimiento vertical.
Mordida abierta
Mordida profunda
Síndromes transversales
Dentro de este grupo encontramos varios tipos de mordidas cruzadas:
- Mordidas cruzadas de un diente: causan interferencias, prematuridades, bruxismos y desviaciones mandibulares. Generalmente conviene corregirlas en cuanto se detectan.
- Mordidas cruzadas de un lado: suelen deberse a maxilares pequeños o hipoplásicos de manera simétrica. El paciente choca “pico con pico” y desvía la mandíbula para poder masticar. Al principio esta desviación es funcional, pero con el tiempo puede convertirse en una asimetría esquelética.
- Mordida cruzada de ambos lados: suele originarse por un maxilar pequeño, una mandíbula hipertrófica o un estrechamiento a nivel dentario del maxilar. Si no se corrige, puede evolucionar hacia un problema esquelético, por lo que debe tratarse precozmente, normalmente entre los 4 y los 6 años.